No amigos, no voy a realizar una crítica musical de aquel maravilloso LP de los inolvidables Supertramp, aquél titulado "Crisis, what crisis?". Ojalá fuera de eso de lo que se trata porque realmente y para mi, la crítica sería realmente buena.
De lo que se trata es de la crisis, esa que nos está comiendo lentamente, un poquito más cada día, pero bien es cierto que no a todos. Hay algunos, no demasiados, que ven la crisis desde un confortable palco, con cómodos sofás y sillones, sabrosos menús y vinos, y atendidos por una gran cohorte de sirvientes dóciles y obedientes.
Y esos precisamente son los que provocaron y mantienen la crisis porque son los que están engrosando sus ya abultadas cuentas corrientes y no corrientes. Son personas a las que no les gusta el sistema, me refiero al sistema democrático y al estado del bienestar, no les gusta nada y por ello lo están destruyendo. Habían observado que, en los últimos años, la población media estaba aumentando peligrosamente para ellos su calidad de vida, estaba consiguiendo mejor educación, mucha mejor formación, algunos incluso unas condiciones de vida envidiables que les acercaban un poquitín a éstos dioses del mundo, y ellos claro, no pueden dejar que nadie se les acerque y zas, crisis al canto. Ellos, que son los que manejan y mandan en el mundo y en el sistema, son los únicos y verdaderos antisistema. Y han encontrado unos sirvientes excepcionales y maravillosos, obedientes, sumisos y cumplidores sin condiciones de las órdenes recibidas, y no son otros que los políticos que gobiernan. A éstos les ha acompañado a su increíble pérdida de ideales e ideas, una denigrante pérdida de principios.
Por eso y a pesar de estar realmente inmersos en una crisis económica, ésta es únicamente la parte más visible de la verdadera crisis que padecemos y que no es otra que una crisis humana con todo lo que la palabra humana implica y engloba.
Crisis de valores, de solidaridad, de empatía, de respeto por los demás, de luchar para un mundo mejor, y sobre todo y muy especialmente, crisis de "la verdad". Ya nadie dice nunca la verdad, todo el mundo miente porque han convertido el mundo en un circo en el que, aquél que dice la verdad, está condenado sin remisión al aislamiento y a la ruina.
En fin que sí, estamos en crisis,... ¿qué crisis?
miércoles, 30 de mayo de 2012
lunes, 28 de mayo de 2012
Si eso ya preparamos el "sieso"
Pues sí, yo creo sinceramente que lo único que nos queda por hacer es tener bien preparadito el "sieso" con las correspondientes friegas y masajes de vaselina y alguna sustancia relajante, porque va a ser lo próximo que nos va a llegar.
Nadie en este país a excepción del gobierno central, de los autonómicos del partido popular, de los militantes y acólitos populares y de los ciegos de vista y de mente que siguen creyendo y defendiendo a pies juntillas lo que está haciendo el gobierno, aunque no entiendan ni una palabra de ello, es capaz de entender siquiera mínimamente la tomadura de pelo, el permanente engaño, el recorte salvaje de derechos y servicios, y soportar sin elevar la voz y decir "ya basta" la cantidad de veces que a diario nos la están metiendo "doblada" con prepotencia y chulería sin par.
En estos pocos meses del gobierno popular hemos visto como nos mienten a diario, como dicen una cosa y luego hacen la contraria, como nos califican de ignorantes y tontos con su lenguaje artificial y carente del más mínimo sentido común y cómo nos chulean cualquier explicación racional sobre los desmanes que están cometiendo.
Y por si no fueran pocos los miles de millones de recortes, las reformas laborales, los impuestos, la subida de transportes y cien mil cosas más, ahora, después de llevar 6 meses diciendo que no tenemos dinero ni para cerillas, nos salen con que de algún sitio pueden despistar 24.000 millones de euros para Bankia, un banco gestionado y arruinado por los suyos. Y no contentos con darles la pasta, además no tienen intención de investigar absolutamente nada de los saqueos que ha habido en ése banco.
Ya no nos queda más que ponernos a cuatro patas, abrir bien el trasero y que dispongan como quieran de nuestras miserias. Aplicaos bien de vaselina amigos, que esto no ha terminado.
En estos pocos meses del gobierno popular hemos visto como nos mienten a diario, como dicen una cosa y luego hacen la contraria, como nos califican de ignorantes y tontos con su lenguaje artificial y carente del más mínimo sentido común y cómo nos chulean cualquier explicación racional sobre los desmanes que están cometiendo.
Y por si no fueran pocos los miles de millones de recortes, las reformas laborales, los impuestos, la subida de transportes y cien mil cosas más, ahora, después de llevar 6 meses diciendo que no tenemos dinero ni para cerillas, nos salen con que de algún sitio pueden despistar 24.000 millones de euros para Bankia, un banco gestionado y arruinado por los suyos. Y no contentos con darles la pasta, además no tienen intención de investigar absolutamente nada de los saqueos que ha habido en ése banco.
Ya no nos queda más que ponernos a cuatro patas, abrir bien el trasero y que dispongan como quieran de nuestras miserias. Aplicaos bien de vaselina amigos, que esto no ha terminado.
viernes, 18 de mayo de 2012
¿Mi sombra me engaña?
Hasta eso hemos llegado, hasta pensar que puestos a engañar ya no nos podemos fiar de nuestra propia sombra, porque ¿quién no nos dice que esa sombra que nos acompaña en los días soleados, no es una infiltrada por alguien para tomar nota de nuestros resbalones?.
Para alguien que se había educado en el camino de la rectitud y la sinceridad, es un auténtico suplicio darse cuenta de que todo cuanto le rodea es una farsa, un teatro interesado de marionetas teledirigidas por no se sabe quién, que lo único que hacen es mentir sobre lo que ellos hacen y mentir aún más sobre lo que hacen los demás.
Aquí ya nadie tiene nunca la culpa de nada, nadie es responsable de nada y nadie paga por ninguna de las tropelías que a diario cometen, siempre hay un pobre "paria" a quién echarle el muerto, o si no más fácilmente aún la culpa la tienen los que ya no están, los que aún no han llegado o los que han pensado alguna vez en llegar. Todos son susceptibles de recibir cargas de culpabilidad excepto naturalmente los verdaderos culpables, que son los que el final se van de rositas.
Oyes a los políticos y ves que mienten como bellacos, oyes a los banqueros y financieros y sabes que te están tomando el pelo a la vez que te llaman estúpido a la cara, oyes a los empresarios y ves que se cachondean de ti además de despreciarte por no ser uno de ellos, por ser un simple trabajador. Oyes a los comunicadores y compruebas que todos están vendidos a alguna causa, la mayoría de las veces inconfesable, y que lo que dicen es tan absurdo que ni ellos mismos se lo creen.
De tal modo y manera que uno al final se acaba preguntando, ¿en quién puedo confiar?, ¿en mi sombra?, ¿y si al final también me está engañando y no es mi sombra?.
Para alguien que se había educado en el camino de la rectitud y la sinceridad, es un auténtico suplicio darse cuenta de que todo cuanto le rodea es una farsa, un teatro interesado de marionetas teledirigidas por no se sabe quién, que lo único que hacen es mentir sobre lo que ellos hacen y mentir aún más sobre lo que hacen los demás.
Aquí ya nadie tiene nunca la culpa de nada, nadie es responsable de nada y nadie paga por ninguna de las tropelías que a diario cometen, siempre hay un pobre "paria" a quién echarle el muerto, o si no más fácilmente aún la culpa la tienen los que ya no están, los que aún no han llegado o los que han pensado alguna vez en llegar. Todos son susceptibles de recibir cargas de culpabilidad excepto naturalmente los verdaderos culpables, que son los que el final se van de rositas.
Oyes a los políticos y ves que mienten como bellacos, oyes a los banqueros y financieros y sabes que te están tomando el pelo a la vez que te llaman estúpido a la cara, oyes a los empresarios y ves que se cachondean de ti además de despreciarte por no ser uno de ellos, por ser un simple trabajador. Oyes a los comunicadores y compruebas que todos están vendidos a alguna causa, la mayoría de las veces inconfesable, y que lo que dicen es tan absurdo que ni ellos mismos se lo creen.
De tal modo y manera que uno al final se acaba preguntando, ¿en quién puedo confiar?, ¿en mi sombra?, ¿y si al final también me está engañando y no es mi sombra?.
martes, 8 de mayo de 2012
¿Nadie es culpable nunca?
Estamos ya bastante hartos de todo lo que está ocurriendo en nuestro país, en los de fuera y hasta en el mismísimo universo. La crisis, la maldita crisis que nació como económica, yo creo que está causando unos estragos en el mundo que van a ser muy difíciles de volver a encauzar en algún momento.
Sí, nació efectivamente como una crisis económica debido, como todos sabemos ya más que de sobra, a la ambición sin límites de unas pocas personas, que de personas tienen únicamente la apariencia externa, y que son las únicas que antes, ahora y después se seguirán enriqueciendo. Ellos siempre ganan, cuando las cosas van bien por eso precisamente porque van bien y ellos ganan, y cuando las cosas van mal pues por lo mismo, porque sólo van mal para los demás pero ellos siguen ganando.
Pero además del daño económico que estamos sufriendo, que es mucho, esta crisis ha originado una enorme crisis y degeneración social, empresarial, humana y de principios. Por descontado ha causado y está causando un daño irreparable a la actividad política, y a eso por lo que todos hemos luchado en algún momento que es la democracia y la credibilidad en la misma.
Los políticos, esos personajes que según se dice lo único que quieren es el voto de los pobres y el dinero de los ricos, han degradado hasta tal punto los pilares democráticos con sus acciones y omisiones, que no es de extrañar el resurgimiento que estamos observando de esas ideas y partidos a los que tanto pavor tenemos, la extrema derecha, la xenofobia y la exclusión. Y si alguien no lo remedia, seguirán subiendo porque la gente está muy desesperada, y cuando se está así, cualquiera que sea capaz de comerte un poco el coco, tiene tu atención garantizada.
Pero dejando a un lado a esos culpables originarios, los tiburones financieros, debemos tener claro que tanto o más que ellos son culpables los políticos y gobernantes que, en lugar de ejercer la tarea para la que han sido elegidos y para la que están donde están, se han vendido todos a esos oscuros y extraños poderes y no han sido capaces ni han realizado el menor esfuerzo por poner en su sitio a los ladrones de guante blanco que nos están arruinando la vida. Todos tenemos claro que ese sitio es la cárcel.
Estamos ya hartos de mentiras y engaños, y no nos debemos extrañar de que aquí y allá cada día se suicide gente, se cometan tropelías y llegue un día en que nos arrastre alguna desgracia mayor. Ojalá no ocurra nunca, pero si llega, habrá unos culpables y responsables bien claros, y todos sabremos quiénes son.
Sí, nació efectivamente como una crisis económica debido, como todos sabemos ya más que de sobra, a la ambición sin límites de unas pocas personas, que de personas tienen únicamente la apariencia externa, y que son las únicas que antes, ahora y después se seguirán enriqueciendo. Ellos siempre ganan, cuando las cosas van bien por eso precisamente porque van bien y ellos ganan, y cuando las cosas van mal pues por lo mismo, porque sólo van mal para los demás pero ellos siguen ganando.
Pero además del daño económico que estamos sufriendo, que es mucho, esta crisis ha originado una enorme crisis y degeneración social, empresarial, humana y de principios. Por descontado ha causado y está causando un daño irreparable a la actividad política, y a eso por lo que todos hemos luchado en algún momento que es la democracia y la credibilidad en la misma.
Los políticos, esos personajes que según se dice lo único que quieren es el voto de los pobres y el dinero de los ricos, han degradado hasta tal punto los pilares democráticos con sus acciones y omisiones, que no es de extrañar el resurgimiento que estamos observando de esas ideas y partidos a los que tanto pavor tenemos, la extrema derecha, la xenofobia y la exclusión. Y si alguien no lo remedia, seguirán subiendo porque la gente está muy desesperada, y cuando se está así, cualquiera que sea capaz de comerte un poco el coco, tiene tu atención garantizada.
Pero dejando a un lado a esos culpables originarios, los tiburones financieros, debemos tener claro que tanto o más que ellos son culpables los políticos y gobernantes que, en lugar de ejercer la tarea para la que han sido elegidos y para la que están donde están, se han vendido todos a esos oscuros y extraños poderes y no han sido capaces ni han realizado el menor esfuerzo por poner en su sitio a los ladrones de guante blanco que nos están arruinando la vida. Todos tenemos claro que ese sitio es la cárcel.
Estamos ya hartos de mentiras y engaños, y no nos debemos extrañar de que aquí y allá cada día se suicide gente, se cometan tropelías y llegue un día en que nos arrastre alguna desgracia mayor. Ojalá no ocurra nunca, pero si llega, habrá unos culpables y responsables bien claros, y todos sabremos quiénes son.
jueves, 3 de mayo de 2012
¿Libertad de prensa?
Hoy se celebra el día de la "Libertad de prensa", una expresión que no deja de ser irónica, a mi modo de ver, viendo los tiempos actuales que corren, aquí, más allá y hasta en el mismo infierno.
Todos, absolutamente todos claman y clamamos por una libertad de expresión sin más restricciones que las que uno mismo se quiera poner y sin más limitaciones que la no agresión a los derechos del prójimo. Situación ideal que nos permitiría a su vez tener unos periodistas que actuarían en consecuencia y unos medios de difusión que a su vez harían lo propio. Hasta ahí todo sería correcto, ideal y deseable, sino fuera porque es ahí mismo donde sin empezar siquiera, se acaba la historia y por tanto la tan ansiada libertad de prensa y de expresión.
Porque no nos engañemos, basta que haya dos periodistas y dos medios de comunicación con ideales contrapuestos, para que aquello que uno entiende como libertad de prensa sea todo lo contrario para el otro y viceversa. Todos, absolutamente todos tenemos nuestras ideas, nuestras opiniones y nuestros ideales y por tanto todos somos parciales a la hora de opinar y enjuiciar los hechos y aconteceres diarios, y más en estos tiempos que corren en los que parece que se ha perdido cualquier atisbo de honestidad en casi todos los seres humanos, y los pocos que aún la conservan por lo general están hundidos en la miseria, marginados, apartados y sobreviviendo como buenamente pueden.
Hoy día y por desgracia para todos, la mayoría de los periodistas y de los medios están controlados, manejados y orientados por los de siempre, esos oscuros personajes cuya única doctrina es el dólar o el euro, y a los que únicamente les interesan los medios y los periodistas como vehículos para alcanzar otras metas desconocidas para la mayoría de nosotros.
Tenemos por tanto muchos periodistas y muchos medios de cuya ética y profesionalidad es casi mejor que ni se mencione. Periodistas y medios que no ejercen ya su labor periodística, sino que o bien directamente se inventan las cosas bajo el maravilloso epígrafe de "periodismo de investigación", o que directamente se venden a los poderosos limitándose a enviar un becario que tome las notas correspondientes para luego publicarlas.
No, la libertad de prensa que muchos entienden como la libertad de decir cada uno lo que le apetezca, aunque sean mentiras, inventos, injurias o lo que sea no es por lo que se debe luchar. Por lo que se debe luchar es por la esencia en sí misma de la profesión periodística que es INFORMAR. Ni más, ni menos, informar de lo que ocurre y poder hacerlo en libertad. Esa es la lucha necesaria, siempre y cuando asumamos que en un porcentaje muy alto de periodistas y de medios, hace mucho tiempo que se dejó de informar de las cosas que pasan, para pasar a "deformar" cualquier acontecimiento que ocurre y esto último no es periodismo. Le podemos poner el nombre que queramos, pero periodismo no es.
Todos, absolutamente todos claman y clamamos por una libertad de expresión sin más restricciones que las que uno mismo se quiera poner y sin más limitaciones que la no agresión a los derechos del prójimo. Situación ideal que nos permitiría a su vez tener unos periodistas que actuarían en consecuencia y unos medios de difusión que a su vez harían lo propio. Hasta ahí todo sería correcto, ideal y deseable, sino fuera porque es ahí mismo donde sin empezar siquiera, se acaba la historia y por tanto la tan ansiada libertad de prensa y de expresión.
Porque no nos engañemos, basta que haya dos periodistas y dos medios de comunicación con ideales contrapuestos, para que aquello que uno entiende como libertad de prensa sea todo lo contrario para el otro y viceversa. Todos, absolutamente todos tenemos nuestras ideas, nuestras opiniones y nuestros ideales y por tanto todos somos parciales a la hora de opinar y enjuiciar los hechos y aconteceres diarios, y más en estos tiempos que corren en los que parece que se ha perdido cualquier atisbo de honestidad en casi todos los seres humanos, y los pocos que aún la conservan por lo general están hundidos en la miseria, marginados, apartados y sobreviviendo como buenamente pueden.
Hoy día y por desgracia para todos, la mayoría de los periodistas y de los medios están controlados, manejados y orientados por los de siempre, esos oscuros personajes cuya única doctrina es el dólar o el euro, y a los que únicamente les interesan los medios y los periodistas como vehículos para alcanzar otras metas desconocidas para la mayoría de nosotros.
Tenemos por tanto muchos periodistas y muchos medios de cuya ética y profesionalidad es casi mejor que ni se mencione. Periodistas y medios que no ejercen ya su labor periodística, sino que o bien directamente se inventan las cosas bajo el maravilloso epígrafe de "periodismo de investigación", o que directamente se venden a los poderosos limitándose a enviar un becario que tome las notas correspondientes para luego publicarlas.
No, la libertad de prensa que muchos entienden como la libertad de decir cada uno lo que le apetezca, aunque sean mentiras, inventos, injurias o lo que sea no es por lo que se debe luchar. Por lo que se debe luchar es por la esencia en sí misma de la profesión periodística que es INFORMAR. Ni más, ni menos, informar de lo que ocurre y poder hacerlo en libertad. Esa es la lucha necesaria, siempre y cuando asumamos que en un porcentaje muy alto de periodistas y de medios, hace mucho tiempo que se dejó de informar de las cosas que pasan, para pasar a "deformar" cualquier acontecimiento que ocurre y esto último no es periodismo. Le podemos poner el nombre que queramos, pero periodismo no es.
lunes, 30 de abril de 2012
Gran duda: ¿nos engañan o es algo mucho peor?
Pues sí, últimamente ha
comenzado a asaltarme una gran duda: ¿nos ha engañado cruelmente el partido
popular en los años anteriores y sobre todo en la campaña electoral o es
simplemente que están haciendo algo mucho peor, más indigno e hiriente?.
Hasta hace poco creía
tenerlo meridianamente claro, todos estábamos viendo y padeciendo que desde que
están en el gobierno, tanto de las comunidades como en el del estado español,
no hacen sino todo lo contrario de lo que venían pregonando en los últimos
años. Ya sabemos todos que una cosa es lo que se dice cuando un partido está en
la oposición sin responsabilidad de gobierno, en donde puede “permitirse el
lujo” de decir casi cualquier cosa porque no se puede demostrar que no sea
cierta ni falsa, ya que sus decisiones no afectan a la acción de gobierno, y
otra muy distinta lo que se dice cuando se está en el gobierno, período en el
que lo que se dice debe verificarse de inmediato en decisiones y acciones.
Pues bien, todos sabemos
más que de sobra todas las cosas que decían los populares en la oposición y en
campaña electoral, para eso tenemos un enorme y variado surtido de
declaraciones en hemerotecas, fonotecas y videotecas. Hoy día no se puede decir
que yo no dije esto o lo otro porque no es complicado hacerse con un audio, un
video o una página de prensa con la que demostrar las cosas fehacientemente.
Así pues, todos estábamos
convencidos del enorme engaño con el que nos están despachando cada día, y
sobre todo cada viernes después de los consejos de ministros. Bien es verdad
que a Rajoy no se le puede decir mucho de engaño ya que desde que es presidente
de gobierno, sólo ha abierto la boca para hablar cuando está lejos de España,
digo yo que si será para evitar que le siembren los morros a tomatazos si lo
hace aquí.
Pero claro, en los
últimos días han comenzado a asaltarme las dudas, veamos algunos ejemplos del
por qué.
Decían antes “no vamos a
subir el IVA”, también aquello de “subir el IVA es atentar contra el consumo” y
algunas cosas por el estilo. Ahora anuncian que para el año que viene (no
entiendo tanta antelación), el IVA subirá. Bueno realmente el IVA según el
ministro no es que vaya a subir, simplemente lo que van a hacer es una
“ponderación equitativa de los impuestos del consumo”. Así pues, ¿nos han engañado?,
realmente nunca dijeron que no fueran a hacer una ponderación.
Decían también que no
habría “copago sanitario” bajo ningún concepto, puesto que ellos están en
contra del copago. Se dispone que los pensionistas paguen un 10% de las
medicinas, que el resto pague un 50%, que se paguen ambulancias, prótesis y
algunas cosas más. ¿Mentían?, bueno según la ministra el “copago sanitario” se
refiere solo a la atención médica y las medidas tomadas no afectan a la
atención médica. Realmente nunca dijeron que las medicinas, ambulancias,
prótesis etc fueran en realidad sanidad, ¿no?.
Trabajaremos decían también para
asegurar los puestos de trabajo a los españoles que quieren trabajar,
lucharemos contra la lacra del desempleo y del subsidio del paro que no es una
forma digna de que los ciudadanos vivan. Bien, facilitan después el despido,
facilitan la bajada de sueldos, pero realmente parece ser que lo que están
haciendo es una “consolidación de los puestos de trabajo” de los que no son
despedidos. Suprimen ayudas de desempleo pero solamente porque lo que están
haciendo es estimular y potenciar la búsqueda activa de trabajo por parte de
aquellos que parece ser que no quieren trabajar. ¿Engaño?, pues no lo sé.
Bueno también sabemos que
condenaban la “amnistía fiscal” que realizaron alguna vez los socialistas,
porque ellos realmente no están haciendo “amnistía fiscal” sino poner un
gravamen a los activos que permanecen ocultos para facilitar su afloración, de
modo que mentira, mentira, realmente no debe ser.
Y finalmente por no aburrir a los lectores, sólo recordar que en Madrid, E. Aguirre tampoco ha subido los transportes sino
que simplemente ha disminuido los descuentos que antes se realizaban. O sea que
tampoco nos ha engañado.
Analizando estas cosas
podemos llegar a la conclusión de que engañarnos igual no lo están haciendo,
simplemente se están riendo de nosotros a la cara a la vez que nos están llamando
tontos y cortos, y nos quieren convencer de que no entendemos nada ni tenemos
la inteligencia suficiente como para darnos cuenta del asunto. Y efectivamente
no pongo en duda que mucha gente, muchísimos miles y millones de personas que
les dieron su apoyo y siguen convencidos de que hicieron bien, tienen cerradas
todas las vías de discernimiento, mejor dicho las quieren tener cerradas a cal
y canto, y no admiten ni admitirán nunca la tomadura de pelo que estamos
sufriendo. Pero existen otros muchos miles y millones que no somos ni cortos,
ni tontos, ni retrasados ni fanáticos y que vemos como cada día nuestra
esperanza de una vida mejor se va alejando, dando paso a la desesperación, a la
indignación y a la frustración.
Porque sinceramente yo no
sé qué es peor, si que nos engañen como si fuéramos tontos, o que directamente
nos digan a la cara y con una prepotencia indignante que somos tontos y por tanto tienen todo el derecho del mundo a engañarnos.
domingo, 15 de abril de 2012
Morir de sobredosis
Todos sabemos que las sobredosis
no son buenas, nunca conducen a nada bueno y casi siempre terminan causando
terribles consecuencias cuando no la muerte.
Lo hemos aprendido sobre todo con
el tema de las drogas, ¡cuántas veces hemos leído en prensa, oído en radio y
visto en televisión que tal o cual persona han fallecido por sobredosis!. Pero
no sólo el problema está con las drogas, también hay otras cosas cuyas
sobredosis conducen a un mal final: fármacos, alcohol, tabaco, alimentos no
demasiado sanos, incluso el deporte, sí esa actividad tan beneficiosa en su
justa medida, también mal realizada conduce a la fatalidad. Últimamente lo
hemos visto en fútbol, aunque también ha habido problemas con otros deportes.
Por tanto y partiendo de que las
sobredosis nunca son buenas, y recordando el titular que nos dedicaba hace unos
días el New York Times con la frase “Sobredosis de dolor”, me pongo a escribir
éstas líneas para exponer mis opiniones al respecto.
No sólo vemos, sufrimos y
padecemos sobredosis con sustancias físicas o actividades laborales o
deportivas, también las padecemos en nuestras carnes y derivadas de las
condiciones sociales y económicas en las que estamos viviendo. Sobredosis de recortes, de austeridad, de falta de recursos, de personas en paro, de viviendas desahuciadas, e incluso de malos políticos que no saben hacer su trabajo de una forma mínimamente eficaz, y en los últimos tiempos sobredosis de corruptos e indeseables que encima se permiten ir de "reyes del mambo por la vida".
La primera y fundamental
diferencia que podríamos establecer entre ambas es que, mientras que las
sobredosis de drogas, alcohol, fármacos, etc., por lo general son realizadas
por uno mismo, es decir que siempre cabría pensar que uno sufre las
consecuencias de sus propios actos, la sobredosis que estamos padeciendo en el
ámbito social, económico y de bienestar nos son impuestas. Queramos o no, no nos
queda otro remedio que asumirlas, padecerlas y sobrellevarlas como cada uno
mejor pueda. No son consecuencias de nuestros actos, ni mucho menos, no acepto
esa frase tan cacareada de que hemos vivido por encima de nuestras
posibilidades y ahora debemos pagar por ello. Sí es cierto que ha habido muchas
personas que han vivido aprovechándose de las posibilidades de los demás,
muchas empresas que han hecho negocios redondos aprovechándose de la inocencia
e ingenuidad de la gente, y muchas entidades financieras e intermediarios que
se han lucrado a costa de empobrecer a los demás, esto es cierto, pero
curiosamente ninguno de ellos está pagando por lo que ha hecho, los que están
pagando son todos los ciudadanos que primero han sufrido el engaño, y ahora
están sufriendo la escasez.
Esta es como bien decía el
periódico neoyorquino, una inmensa sobredosis de dolor, desmesurada e
indignante, y que además no va a solucionar nada. Todos los expertos coinciden
en que cada día vamos a ir un poco peor, un poco más pobres y un poco más
desesperados.
Y desgraciadamente seguimos sin
aprender nada porque seguimos permitiendo una y otra vez que esos invisibles
mercados, tiburones, intermediarios, fondos de inversión, grandes ricachones al
fin y al cabo, nos engañen una y otra vez creándonos burbujas económicas y situaciones
empresariales con las que se llenan los bolsillos sin pudor, y que luego nos
cuestan a nosotros sacrificios, penalidades y pobreza.
No hace demasiados años aún nos
crearon la burbuja de las “puntocom”, aquella época en la que parecía que el
mundo real se vería aniquilado por internet, y luego ¿qué?, un montón de gente
a la calle, un montón de trabajos y empresas perdidas y una tomadura de pelo de
las que hacen época.
Después crearon la “burbuja
inmobiliaria” esa con la que se han hecho multimillonarios personajes como “el
pocero” y muchos similares, que sin saber hacer la o con un canuto, pero con
muy pocos escrúpulos, han hundido en la miseria a todo bicho viviente, y lo que
nos queda. Los bancos daban hipotecas a diestro y siniestro, enriqueciéndose a
su vez, y ahora todos hemos de pagarlo. ¿Por qué debemos contribuir a sanear
los activos de los bancos cuando ellos ganaron tantísimo dinero con sus
hipotecas?. Ahora están lastrados por sus activos, por esos suelos y esos
solares y esos inmuebles que valen la mitad de lo que creían, pues que lo
paguen ellos porque realmente esos activos siempre han valido la mitad o menos
de lo que había que pagar por ellos. Los bancos siguen haciendo negocio y muy
rentable tomando dinero del BCE al 1% y comprando deuda pública que se la pagan
al 5%. ¿Es eso contribuir a ayudar a salir de la crisis?. Leemos que en marzo
los bancos españoles han acaparado más de un cuarto de todo el dinero barato
facilitado por el BCE. ¿Para qué?, ¿para ayudarnos en la crisis?. No, solamente
para seguir ganando dinero fácil, mientras por otra parte van desahuciando a
los que no pueden hacer frente a las hipotecas. ¿No es eso una forma de
decirnos a todos que nos exprimirán sin contemplaciones?
En fin que es fácil comprobar que
el camino que llevamos nos va a conducir a más pobreza, a más miseria y a que
ese estado del bienestar que tanto hemos deseado, empiece a reducirse a pasos
agigantados.
Y al final, cuando la señora
Merkel empiece a ver en sus propias carnes y en su propio país las
consecuencias de la recesión y la miseria, será cuando empiece a aflojar la
mano, pero la pena es que para entonces nosotros estaremos ya en la UVI, si es
que no hemos fallecido de sobredosis de austeridad.
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