miércoles, 20 de abril de 2011

Los jueces

Resulta que ahora los jueces que pusieron en libertad a Troitiño la semana pasada se arrepienten de su decisión, la revocan y piden a la policía que le busque y le detenga.

¿De verdad piensan estos jueces que van a encontrarle?
¿Quizás piensan que el va a ir a la policía a entregarse para volver a la cárcel?

Habría que preguntarse ahora si a estos jueces habría que juzgarles por haber tomado esa decisión. ¿Los jueces no tienen ninguna responsabilidad?

Realmente resulta patético que en general la gente tome decisiones absurdas y equivocadas y luego no se les exija ningún tipo de responsabilidad por ello. Ni a los jueces, ni a los políticos corruptos, ni a esos que manejan la economía para especular y enriquecerse mientras empobrecen a la sociedad, ni a los directivos de empresas que no saben ni dónde están de pie. A nadie se le piden cuentas de nada y así nos va.

martes, 19 de abril de 2011

Este señor no está bien

No lo entiendo, no puedo entender que el Sr. Aznar, ex-presidente del gobierno aproveche cada oportunidad que tiene de hablar en público, para lanzar alaridos contra el gobierno español y contra España.

Este hombre debería acudir a un psicoanalista, un psicólogo o un psiquiatra para ver si es capaz de quitarse de encima el trauma que le produjo la patada en el culo que le dimos los españoles en el año 2004, y tratar de convertir el odio y el rencor permanente que ello le generó en algún sentimiento más tranquilo y apacible.

Quizás así también conseguiría que le cambiara esa cara de "pasa vieja y cabreada" que luce.

miércoles, 13 de abril de 2011

Jueces y chorizos

Parece que lo mejor en este país para que te vayan bien las cosas es aprender a ser "chorizo" y para ello nada mejor que hacer carrera en algún partido político o dedicarte a esa llamada intermediación consistente en poner el cazo por la izquierda y por la derecha, a la vez que te dedicas a vender y comprar favores e informaciones confidenciales.

Cuando yo era joven e iniciaba mi carrera laboral, pensaba inocente de mi, que con una buena preparación, una buena dedicación y una profesionalidad en tu quehacer, tenías el futuro laboral asegurado. Nadie me dijo que esa forma de pensar me llevaría ni más ni menos que "a ninguna parte", es decir, a estar muerto de asco y viendo cómo los espabilados, correveidiles y chanchulleros varios, se forraban delante de tus narices.

Ahora resulta que, el juez que estaba investigando la mayor trama de chorizos existente, es el primero en sentarse en el banquillo para ser juzgado por haber querido poner al descubierto las tramas de los chorizos. No sé si el juez hizo las cosas bien o no, pero lo que es seguro es que los que las hicieron mal son los chorizos, y ellos de momento, están tan tranquilos. Que país.

lunes, 28 de marzo de 2011

Se rien de nosotros

No podemos hacer más que indignarnos por la tomadura de pelo que los señores del Partido Popular realizan a los ciudadanos.

Es escandaloso la desvergüenza y el descaro con el que nos insultan tratándonos de ignorantes y de imbéciles. Cuando hace poco he oído la noticia de que el Señor Fabra y el Señor Camps han inaugurado en Castellón un aeropuerto para el que no existen licencias de vuelo me he indignado, pero cuando encima luego le oigo al Sr. Fabra decir con un morro impresionante y sin ningún pudor que "jamás tendremos los ciudadanos otra oportunidad de poder pasear por las pistas de aterrizaje y despegue de un aeropuerto como ahora en el de Castellón", mi indignación ha alcanzado unos niveles explosivos.

¿Cómo pueden decir semejantes cosas sin que se les caiga la cara de vergüenza?

¿Cómo se pueden permitir el llamarnos imbéciles en nuestra cara sin que nadie le agarre del pescuezo y le diga unas cuantas cosas bien dichas?

Y luego para colmo me entero de que no contentos con esto, la señora Barberá en Valencia ha inaugurado también una estación de tren en la que no pasan trenes.

De verdad si la gente sigue votando al PP el mes de mayo, es que somos un país de tontos sin remedio.

jueves, 20 de mayo de 2010

No te matan, solamente te mueren

Eso es lo que suele ocurrir en todos los ámbitos sociales cuando una persona válida se encuentra en un entorno de inútiles e ignorantes. La desgracia es que normalmente los inútiles e ignorantes suelen ser los que mandan y deciden, mientras que los válidos son los que deben obedecer.

Se puede aguantar algún tiempo así, se suele incluso aguantar algún tiempo más del que teóricamente se puede soportar, pero tarde o temprano llega el día en el que cansado de oír sandeces, cansado de escuchar tonterías de las más variopintas, y sobre todo cansado de ver cómo los inútiles e ignorantes encima se creen buenos y desprecian a los que de verdad lo son, llega el día en que intentas hacerte valer, y es justo ese momento en el que comienzas a firmar tu sentencia de muerte. A partir de ahí ya no sólo te aislarán, sino que intentarán pisarte, vejarte, anularte y poco a poco irte apuñalando hasta que sin que nadie sea responsable de matarte, tendrán el gran honor de “morirte”.

Así funciona en la política, así funciona en la empresa, en la cultura, en el arte, en la economía y en todos los sitios, porque el que es válido es porque sabe y tiene conocimientos, es decir, ha aprendido y para eso se requiere ser inteligente, y a la inteligencia la suele acompañar la prudencia, y a la prudencia le acompaña la falta de mala sangre y a esta le acompaña indefectiblemente la buena fe. Y todo este conjunto al final conduce a que te den las tortas por la izquierda, la derecha, por arriba y por abajo.

Y no tienes salida. Realmente una pena absoluta.

domingo, 2 de mayo de 2010

Superaremos la crisis... ¿y entonces qué?

Llegará un momento en que las cosas estén tan mal que no puedan empeorar más (esperemos que nuestro querido Murphy no se meta por medio), y a partir de ese momento, por pura lógica, debería comenzar a mejorar todo. Volverá la actividad a las empresas y los mercados, volverán a fluir los créditos desde los bancos (ahora parece ser que están ahorrando), volverán los consumos de los ciudadanos, y volverán a crecer las ventas de las empresas. En definitiva volverá la deseada felicidad y tranquilidad para muchos. Entonces será cuando nos demos cuenta de las barbaridades que se están cometiendo en la actualidad, y que están añadiendo más barbaridad a la que ya se cometió en años anteriores. Me explicaré.

En mi opinión un factor que ha influido en la actual situación de crisis y desconcierto ha sido la pobreza del profesionalismo en muchos puestos de trabajo, y especialmente en aquellos que, teniendo una responsabilidad de gestión y obtención de resultados para las empresas, se han dedicado más al pasilleo, a emplear su tiempo en “comidas de negocios”, en reuniones interminables, y sobre todo, en “ganar-mucho-dinero-lo-más-rápido-posible-trabajando-lo-menos-posible”. O sea forrarse pronto y lo que es más grave, a costa de los demás, a costa de los hombres y mujeres normales que no tienen la más remota idea de lo que éstos “tiburones de empresa” son capaces de hacer con tal de trepar.

Pues bien, rodeados por la crisis y la precariedad económica, las empresas se han visto ¿obligadas? a deshacerse de personal, adelgazando sus plantillas para reducir los costes. Pero hete aquí que, al menos hasta dónde yo conozco, el personal “adelgazado” ha sido y está siendo el que tiene experiencia y conocimientos, simplemente porque al parecer es más caro. Van quedando por tanto en los trabajos los más jóvenes e inexpertos. Y aquí está el quid de la cuestión. Cuando la cosa empiece a mejorar, ¿van a ser capaces las empresas de volver a la senda de los buenos resultados a base de becarios y gente sin experiencia o con poca experiencia?. El tiempo lo dirá.

lunes, 26 de abril de 2010

Elegir y eliminar

Hace tiempo que me pregunto las razones de esta curiosa metamorfosis que se ha producido en nuestra sociedad, y que ha supuesto pasar de la cultura de “elección” a la cultura de “eliminación”.

Considerando el asunto desde mi forma de entender la vida, hemos pasado de las cosas basadas en lo positivo a las basadas en lo negativo. Y digo esto porque según mis criterios y mi punto de vista, elegir es una manera positiva de actuar, mientras que eliminar constituye la forma negativa.

Ésta forma de actuar la estamos viendo ya a todos los niveles y cada día en más ámbitos de la vida. Y además, para echar más leña al fuego, aparecen cada día más concursos en la televisión basados en la lenta eliminación de los participantes.

Refiriéndonos al ámbito empresarial, he visto demasiadas veces como se toman decisiones y se emprenden acciones en base a la sucesiva eliminación de diferentes alternativas, hasta que sólo queda una. Lo que significa en una lógica deducción, que al final no se ha elegido la mejor, sino que se han ido eliminando alternativas hasta quedarse con la menos mala.

Consecuencia: la que queda finalmente no se podrá considerar nunca como la mejor solución ni la más adecuada, sino que simplemente se dirá: “es que no tenemos otra”. Y por tanto no generará entusiasmo ni implicación.

Lo he pensado muchas veces y la única explicación razonable que encuentro a que no se quiera elegir es ni más ni menos, el miedo a equivocarse. Y aquí en mi opinión surge el segundo gran error. La única forma de aprender y de saber abrir la mente a todas las posibilidades es con la equivocación. El que acierta a la primera y mantiene su forma de actuar, nunca se planteará si hay otras formas mejores de hacer las cosas. Pensará como aquellos que dicen: “si esto funciona bien, ¿para qué lo voy a cambiar?.