viernes, 11 de marzo de 2016

In memoriam

El tiempo pasa muy deprisa, aunque a diario a veces parece que se detiene, aunque la crisis y los problemas a los que nos enfrentamos consigan que a algunos cada día nos parezca eterno.

Ya han pasado 12 años desde aquel fatídico 11-M, aquél día en que la locura y la sinrazón se colaron por las puertas de Madrid y nos dejaron un reguero de sangre y lágrimas, pero también un ejemplo de solidaridad ciudadana y de confraternización entre todos los ciudadanos de Madrid, de España y del mundo.

Hoy día parece que esa solidaridad se esfumó y que la confraternización es una utopía que sólo se da en las grandes tragedias, y ni siquiera en estas y la prueba la estamos viendo en las oleadas de refugiados que viven a diario entre el barro y el frío, o que mueren a diario en las aguas del Mediterráneo.. Es una pena que no pueda existir solidaridad para caminar hacia delante, para construir y para que el mundo sea mejor cada día. Esa Europa que todos creemos tan maravillosa y solidaria, y que se está demostrando incapaz de acoger y proteger a aquellos que huyen del horror, ese horror en el que nosotros mismos les hemos embarcado.

Yo tengo aquél día muy presente, lo recuerdo perfectamente, desde las primeras confusas noticias de primera hora de la mañana mientras me preparaba para salir al trabajo, a la locura de las horas siguientes, la confusión de las informaciones que se iban dando por los medios, por el gobierno, los continuos recuentos de heridos y fallecidos, el miedo a que algún conocido hubiera estado allí y finalmente el drama de  personas cercanas que iban en aquellos trenes, y que resultaron afectadas. Madrid era un concierto de sirenas de ambulancias y bomberos, un continuo trajín de taxistas y coches particulares que transportaban gratuita y solidariamente a familiares de afectados, Madrid era un caos con el corazón sangrando y el alma herida.

Pero Madrid dio ejemplo aquél día y los siguientes, de una solidaridad pocas veces vista.

Mi pequeño y humilde homenaje que días después hice en forma de canción, para todos los que nos dejaron y los que aquí quedamos recordandoles.

https://soundcloud.com/jesus-gomez-delafuente/tren-11m-madrid



lunes, 7 de marzo de 2016

Sumas, restas y engaños

No sé yo si nuestros políticos, sobre todo los de la “nueva generación”, han olvidado lo que aprendíamos en el parvulario de sumas y restas.

Estos días hemos visto a Pedro Sánchez decir por activa y por pasiva que un frente de izquierdas no suma, y aunque tiene toda la razón del mundo, parece que los de la izquierda más radical no le entienden, aunque yo estoy más por que “no le quieren entender”. Tan obsesionados están con sus “egos” y su “asalto a la poltrona”, que no son capaces de comprender que las cosas “son como son”, por mucho que ellos quieran hacer que las veamos de otra manera.

Vamos a suponer que Pedro Sanchez hiciera caso a Pablo Iglesias y diera la patada a Ciudadanos. Bien, eso imagino que haría que Rivera votara en contra. En ese supuesto, el pacto PSOE-Resto sumaría 161 escaños, mientras que el “no” de PP y C’s sumaria 163 escaños. O sea que perderían. Y si añadimos Coalición Canaria serían 164 en contra.

Y estos números se dan con dos premisas:
1.- No se puede contar con los votos afirmativos de ERC y Bildu (que realmente no sé qué pintan en el parlamento español), y aunque se abstuvieran no valdría de nada.
2.- En una coalición de izquierdas como quiere Pablo Iglesias, no se podría incluir a PNV ni a DyLL, porque son tan de derechas como lo pueda ser C’s, o incluso más, e incluso si metemos a DyLL como independentista, mejor que no voten. Me pregunto por qué Pablo Iglesias cuenta con ellos y no con C’s, ¿cuál es la diferencia?

O sea que contando con los números actuales, serían 161 a favor y 163 en contra, siempre y cuando el resto se abstuvieran, ¿de dónde sale la cacareada victoria que dicen los de Podemos?

Y siguiendo con su teoría de que C’s se podría abstener, ¿igual que se han abstenido ellos en la pasada investidura fallida?, ¿por qué habría de abstenerse C’s?, ¿son más guapos y más mejores ellos como para que C’s se abstenga?.

Y ya lo último es cuando oigo a Pablo Iglesias decir que Pedro Sánchez se debe poner de acuerdo con ellos. ¿No será más bien al revés, que Pablo Iglesias se debe poner de acuerdo con Pedro Sánchez?. Y por supuesto, para ponerse de acuerdo, pienso que las 7 páginas que dedicaba el documento de Podemos a las funciones vicepresidenciales de Pablo Iglesias, están totalmente fuera de lugar.

Por tanto, si de verdad quieren evitar nuevas elecciones, en las que todos saldríamos perdiendo (por el dinero que cuestan y el tiempo perdido sin gobierno), que se dejen de egos y de mirarse el ombligo, y que miren a lo que los españoles queremos y hemos decidido en las urnas que es, ni más ni menos, que colaboren, que dialoguen y que se pongan de acuerdo, sin vetos y sin exigir sillones.

Eso que quede para la vieja política que es la que no queremos.

jueves, 3 de marzo de 2016

Egos, millones y sillones

Entre ayer y anteayer, hemos asistido al debate y votación de la investidura de Pedro Sánchez a la presidencia del gobierno. Nada nuevo ni inesperado en el resultado. No acabo de entender  los grandes titulares de los medios de comunicación de hoy en el sentido de “fracaso de Pedro Sánchez”, o “varapalo a Sánchez” y muchos más por el estilo, ya que todos sabíamos de antemano cuál iba a ser el resultado de la votación.

¿Ha sido pues un fracaso?, yo sinceramente creo que no, en mi opinión ha sido más bien un resultado esperado ante una muestra de valentía y decisión por parte de un candidato. Y digo bien, valentía y decisión, porque ha sido el único de los dos posibles candidatos que ha dado un paso al frente, y que se ha arriesgado a un resultado adverso. Dicen que los que triunfan son los que saben asumir riesgos y saben sobreponerse a los resultados en contra.

Siempre hemos oido la típica frase de nuestros padres respecto a aquello de “sólo suspenden los que se presentan”, para consolarnos de un suspenso en los estudios. Y es cierto, los que no se presentan no suspenden, pero tampoco aprueban. Y esa es la diferencia que ha habido entre Sánchez y Rajoy. Mientras que uno no se ha presentado, demostrando una vez más esa valentía que le caracteriza, el otro se ha presentado con el riesgo de suspender, como así ha sido.

Y ¿por qué ha suspendido?. No será por la imposibilidad de llegar a acuerdos (posturas mucho más antagónicas había en la transición y llegaron a acuerdos), sino por la falta de voluntad de llegar a los mismos. Y eso sólo se debe, en mi opinión, al superlativo “ego” del dirigente de Podemos y su obsesión por el “sillón de la vicepresidencia”, (¿No decía que ellos no eran de los que buscaban sillones?), y al afán del dirigente del PP Rajoy, de aferrarse a su poltrona, caiga quién caiga.

Los electores votamos en diciembre y decidimos que hubiera un nuevo tiempo en España, un tiempo en el que primara el diálogo, los acuerdos y los pactos. Rajoy está fuera de eso porque sigue aferrado a los viejos tiempos, los de la crispación y el insulto, y parece que los que hablaban de la “casta”, tampoco entienden que los nuevos tiempos no requieren insultos, enfrentamientos irreconciliables, ni menciones a tiempos pasados de mal recuerdo.

Y aquí llega la tercera palabra del título de este post. Por falta de valentía, por exceso de egos y por demasiadas ansias de sillones, el resultado nos va a costas muchos millones, tantos como 170 millones de euros o más, que nos van a costar unas nuevas elecciones.

¿Es esto lo mejor para los españoles?. Pues que lo recuerden todos a la hora de ir a votar de nuevo.

Albert Rivera dijo ayer una frase en mi opinión muy acertada, "prefiero ser útil a ser importante". Que tomen buena nota todos aquellos que parece ser que se sienten "enormemente importantes", porque están siendo muy poco útiles a nuestro país.

martes, 16 de febrero de 2016

Pactos

Era yo muy jovencito cuando llegó la democracia a España, se celebraron las primeras elecciones y se preparaba la Constitución.

Era el año 1977 y los líderes de los partidos eran Adolfo Suárez (UCD), Felipe González (PSOE), Santiago Carrillo (PCE), Manuel Fraga (AP) y Enrique Tierno Galván (PSP). De aquellas elecciones, que ganó UCD, salieron unas Cortes constituyentes (Congreso y Senado), que en poco más de un año fueron capaces de negociar, pactar, redactar y someter a referéndum una Constitución, ni más ni menos, que la norma fundamental del estado, que rige nuestras vidas desde entonces.

Aquellos diputados negociaron, y negociaron mucho porque lo que estaba en juego era fundamental para España, y hemos de remarcar que entre aquellos líderes había de todo menos buena armonía hasta unos meses antes de las elecciones. Personas que tenían mucho que reprochar a otras por los exilios, encarcelaciones y persecuciones políticas padecidas, frente a otras personas que habían vivido bastante bien hasta la fecha y que se jugaban perderlo todo. Pero hablaron, negociaron y llegaron a un consenso histórico.

No sé si hubo vetos, pero si los hubo se superaron, e imagino que no fue nada fácil llegar a acuerdos entre personas radicalmente opuestas y enfrentadas en sus planteamientos políticos y fundamentalmente en sus vidas. Unos, exiliados o perseguidos y encarcelados, y otros en las esferas del poder franquista hasta entonces. Supongo que todos tuvieron que tragar saliva y morderse la lengua muchas veces, pero lo hicieron y salimos adelante.

Y llegamos al año 2016 en el que las últimas elecciones han dado un mandato a los políticos para que se vuelvan a sentar a dialogar, porque los españoles ya no queremos ni mayorías absolutas, ni apisonadoras, ni coacciones, ni venganzas, queremos un gobierno que mire por nosotros, que se preocupe por nosotros y que haga las cosas necesarias para que España siga siendo un país envidiable y envidiado, como lo era hace algunos años.

Y yo me pregunto, ¿qué razones tiene el PP para vetar a nadie?, ¿qué razones tiene Podemos para vetar a nadie?, ¿qué razones tiene C’s para vetar a nadie?

Ya sabemos que al PP solo le mueve su ansia de poder e imagino que a C’s le mueve el miedo contagiado de que llegan los bolivarianos. Pero a Podemos, ¿qué le mueve?, ¿acaso sus dirigentes han padecido exilio, cárcel, persecución?, ¿han sufrido algo que les impida seguir el ejemplo de las Cortes Constituyentes y sentarse a dialogar?, ¿o es simplemente que su máximo líder no cabe en sí mismo de su egolatría y no soporta otra cosa que no sea ser el más listo, el más guay y el más mejor de todos?

Con gente así, creo que no llegaremos a buen puerto nunca.

Los líderes de las Cortes constituyentes sabían que detrás de ellos había un país dividido, un  ejército alerta y receloso, y una población que ansiaba libertad, justicia, trabajo y dignidad, y consiguieron ponerse de acuerdo. Son prácticamente las mismas cosas que demanda hoy la población, con la ventaja de que tenemos una población mucho más formada e informada, y mucho más preparada para todo.

¿No saben darse cuenta de eso, o es que no tienen capacidad para hacerlo?.



jueves, 5 de febrero de 2015

Idiopatía

Idiopático es un adjetivo usado primariamente en medicina, que significa de irrupción espontánea o de causa desconocida.
Cuando oigo las declaraciones de los representantes del PP, desde Mariano hasta Diego en Cantabria, pasando por Floriano, Cospedal o E. Aguirre, me da la impresión de que piensan que el ascenso de Podemos, el de Ciutadans, o el de otros movimientos que se están generando en diversas ciudades y comunidades, es algo idiopático, es decir, de causa desconocida e irrupción espontánea. E inmediatamente me surge el dilema: ¿estarán mental y cerebralmente capacitados o simplemente se creen superiores y piensan que el resto somos idiotas?.
Porque no me puedo creer que vivan encapsulados y no se den cuenta de que la población en general está muy cabreada, indignada, deseando que pase una tempestad y se lleve a todos los chorizos, corruptos y ladrones, y que dejemos de ver cada día desahucios, pobreza, niños sin comer, familias sin hogar y personas sin esperanza. No, no me lo puedo creer.
Y partiendo de la base de que alguna neurona deben tener, aunque las conexiones sinápticas igual están un poco liadas, llego a la conclusión de que nos toman por idiotas.
Y no señores, no somos idiotas, somos ciudadanos con nuestras capacidades psíquicas y físicas en perfecto estado, y que espero que su prepotencia, arrogancia e hipocresía, sea "premiada" en las próximas elecciones mandandoles a ustedes a freir espárragos.

martes, 27 de enero de 2015

Somos un "mercadillo"

En eso nos hemos convertido, en un mercadillo en el que se negocian las cosas, se regatea, se escatima y, por qué no decirlo, se engaña y se estafa.

Así nos está dejando nuestra querida España el amigo Mariano y sus secuaces del PP, en todos los aspectos de nuestra vida. En la sanidad, en la educación, en la dependencia, en los trabajos, en los salarios, en la formación, en el presente y en el futuro de todos, mayores, menos mayores, jóvenes y niños.

Y como todo buen mercadillo, reunimos todos los ingredientes de los mismos. Si nos referimos al mercado laboral, es decir aquél en el que interactuan empresas (empresarios) y buscadores de trabajo, la dinámica es igual. Los que ofrecen el producto (tenderos) en nuestro caso son los trabajadores que, en vez de vocear: "cuatro pares de calcetines por 2 euros", vocean aquello de "2 carreras, un master y tres idiomas por 500 euros". Y por la otra parte (empresas) la respuesta es la misma que la de los clientes (compradores) del mercadillo: "anda ya, pero si tres puestos más abajo los venden por 1,5 euros, y un poco más allá por 1,25 euros). Pues eso las empresas responden: "pues nada, te pago 400 euros, trabajas 8 horas diarias de lunes a sábado, y si no te gusta, hay mucha cola".

En la sanidad, el mercadillo lo vemos a diario en los tenderetes que hay montados de forma permanente en los pasillos de los hospitales, en los ambulatorios, etc, en los que los enfermos se amontonan en los pasillos y en camas (si las hay claro), cual si fueran los calcetines del vendedor citado antes.

En la educación para qué hablar. Los profesores cada día tienen más niños en sus clases y la interacción entre profesor y sus alumnos cada día se parece más a la de las colas de un puesto en el que todo es muy, muy barato.

En fin que de haber conseguido equipararnos con los paises occidentales con los que hace 50 años teníamos un retraso de 25 años, y de haber disfrutado de un nivel de bienestar tan digo como cualquier país civilizado, hemos vuelto, en el breve plazo de 3 años, a los niveles en los que estábamos en los años 80. Sí, hemos retrocedido de nuevo 25 años.

En fin que somos un mercadillo en el que como leia hace poco en algún sitio, vendemos cosas de Puiton (Vuitton), cosas de Carol la Herrera (Carolina Herrera), cosas de "Verse el ache" (Versace), y cosas así.

Una auténtica pena. Y encima estarán orgullosos.

domingo, 8 de septiembre de 2013

Los que hablan y los que hacen

Dice el refrán “dime de qué presumes y te diré de qué careces”, que viene a ser algo así como que los que mucho hablan y presumen de algo, están a años luz de ser o poseer ese algo.

En efecto, estamos todos o al menos yo, bastante hartos de oir hablar a empresarios, políticos en el poder, personas y personajes de relieve, gurús de todo el pelaje y pensamiento posible y toda esa inmensa pléyade de personas que viven del cuento que nos cuentan cada día, estamos hartos decía, de oir hablar de solidaridad, eso que ninguno de ellos, absolutamente ninguno es capaz de entender, ni de practicar.

Se les llena la boca diciendo que en estos tiempos hay que ser solidarios, que debemos hacer un esfuerzo entre todos para poder salir del profundo pozo en que nos encontramos, y en el que por cierto, nos han metido precisamente ellos. Pero ni uno solo es capaz de regalar ni un euro de su sueldo millonario, ni de renunciar a ni una sola de sus prebendas, a ni uno solo de sus privilegios, para ayudar al prójimo.

Me cabrea y mucho oir hablar de solidaridad a esos que ganan cientos de miles de euros, a esos que se suben sus sueldos y bonus mientras bajan el sueldo a sus empleados o directamente los despiden, a esos que combinan sus trabajos ¿? de directivos de empresas y medios de comunicación con tertulias a todas horas, charlas, seminarios, etc, y que se llenan los bolsillos diciendo una tontería tras otra.

Me cabrea y mucho que se consideren líderes de opinión a personas cuya opinión depende de los billetes que les ponen en los bolsillos, me cabrea en definitiva que los que nos están todo el día diciendo que hay que sacrificarse y apretarse el cinturón, nos lo digan desde sus elevados sillones, desde sus opulentos despachos combinándolo con cenas, comidas y copas en los lugares de lujo. Me cabrea y cada día mi paciencia se agota un poco más.

Pero aún me cabrea e indigna más que después desprecien y se mofen de aquellos que no hablan, de aquellos que hacen cosas sin vociferarlo a los cuatro vientos, de aquellos que de verdad se dejan el lomo para ser solidarios con sus vecinos, con sus semejantes, y que el único pago que reciban sea el de escuchar a los sinvergüenzas de los que he hablado antes, decirles que son unos pobrecillos que no van a llegar a ninguna parte.

Este verano he tenido la oportunidad de participar en una acción solidaria que por su organización, por su desarrollo y sobre todo por el resultado conseguido, debería haber sido portada de todos los medios de comunicación, y que sin embargo apenas ha tenido repercusión. Y es una verdadera lástima que todo el mundo no pueda enterarse que ha habido una ciudad, Torrelavega (Cantabria), que ha sido capaz con 50 voluntarios, de recoger más de 1 kg de alimentos por cada uno de sus habitantes.

¿Hay alguien que haya logrado una gesta similar?, estoy seguro que no.

Sí señores, se han recogido en 11 días, nada más y nada menos que 58.898 kilos de alimentos destinados a familias y ciudadanos que están pasando hambre. Más de 58 toneladas en una ciudad con una población de poco más de 55.000 habitantes.


IMPRESIONANTE