Cada día que pasa el gobierno nos sorprende con palabras, acciones y decisiones que nos van hundiendo un poco más en el fango. Uno creía que había sobrepasado ya su capacidad de sorpresa e indignación, pero he de reconocer que éste gobierno, no sé cómo se las apaña, que acaba superándose y consiguiendo que nuestra sorpresa e indignación continúen elevándose.
Y no sólo el presidente y sus ministros nos están llevando peligrosamente a niveles de cabreo desconocidos en democracia, están contribuyendo también muy activamente los diputados y el resto de los miembros del partido popular, así como sus voceros mediáticos, sus acólitos ignorantes y con las neuronas durmientes, y por supuesto los empresarios, banqueros, financieros y demás ralea especuladora y cínica con la que tenemos la desgracia de compartir estos momentos de la historia.
No acabo de entender que tanta gente aún justifique al gobierno y a los populares después de habernos demostrado en estos meses de gobierno que, ante las dificultades, no saben y no pueden.
Estamos de acuerdo en que el gobierno socialista dejó un país muy mal económicamente hablando, con deudas y agujeros importantes, pero al menos había un cierto respeto por España y los españoles. Este respeto han conseguido fulminarlo los populares en 7 meses, y no sólo el respeto sino también la credibilidad y la confianza. Ellos que se les llenaba la boca en la oposición hablando de la poca confianza que tenía España en el mundo por culpa de Zapatero, han conseguido que esa poca haya desaparecido por completo. Ellos que se les llenaba la boca diciendo que todos mentían y que ellos iban a ir con la verdad por delante, no hacen sino otra cosa que mentir un día tras otro, y lo más grave es que cuando se les pilla en la mentira, que es siempre, no se les ocurre otra cosa que inventar otra más gorda para justificar la anterior.
Han convertido nuestra política, nuestra economía, nuestro país en un inmenso circo en el que ya nadie puede creerse nada, ni nosotros aquí dentro, ni los de fuera en el resto del mundo.
El señor Rajoy no ha aprendido nada de sus años de gobierno anteriores, de sus dos derrotas electorales y sus años de oposición, parece como si su reloj mental estuviera parado en su primera derrota del año 2004 y en aquellas famosas mentiras que les llevaron a la oposición.
No han aprendido, no quieren aprender, sólo han querido y quieren el poder para arreglar lo mejor posible sus asuntos ideológicos, nada más. La población desgraciadamente les importamos un comino, y espero que esos millones que les votaron aprendan la lección para las próximas ocasiones.
miércoles, 25 de julio de 2012
viernes, 13 de julio de 2012
Que se jodan
Es cada vez más indignante el desprecio, la chulería, la prepotencia y la falta de escrúpulos que nos demuestran día tras día, los gobernantes de nuestro país y los miembros del grupo que les apoya en el Congreso y en los diferentes parlamentos autonómicos.
Nos han tomado por tontos y retrasados, ellos precisamente que cada día nos dan una nueva muestra de no estar capacitados ni para estar donde están y mucho menos para llevar un gobierno y para sacarnos adelante de esta indignante crisis que no ha sido provocada por otros que por sus amigos y cómplices, esos que se niegan a denunciar, que evitan que comparezcan en el Congreso para declarar, que evitan que sean imputados por la justicia y que protegen a costa de lo que sea, con tal de seguir manteniendo sus privilegios, sus corruptelas y sus estafas.
Muchos miembros del gobierno ya han demostrado sobradamente que son incapaces de llevar a término con éxito su gestión, empezando por el propio presidente. Este ya sólo se limita a esperar que alguien en Europa le diga lo que hay que hacer y que también ese alguien decida ayudarnos o no. Nos insultan a diario, nos desprecian, nos maltratan, nos mienten y nos engañan.
Pero ya lo último era oir a una diputada que no ha trabajado en su vida, que no sabe lo que es ganarse el pan con su esfuerzo, que tiene un padre corrupto por los cuatro costados, y que ha vivido y vive del cuento desde que nació, oirla digo decirnos a todos nosotros, pobres trabajadores que intentamos ganarnos el pan con nuestro sudor y nuestro sacrificio, decirnos que nos tenemos que joder y pasar hambre cuando perdamos nuestros derechos y prestaciones sociales.
Ya no podemos continuar así, y lo único que podemos hacer, exceptuando la violencia por supuesto, es decirles a ellos los mismo.
Sí, ¡¡¡QUE SE JODAN!!!. Que se jodan y que nos neguemos a pagar impuestos, que nos neguemos a consumir, que nos neguemos a poner nuestro dinero en los bancos, que nos neguemos en fin a cualquier cosa que pueda contribuir en lo más mínimo a que ellos sigan en el poder despreciándonos e insultándonos cada día.
¡¡¡¡ QUE SE JODAN!!!
Nos han tomado por tontos y retrasados, ellos precisamente que cada día nos dan una nueva muestra de no estar capacitados ni para estar donde están y mucho menos para llevar un gobierno y para sacarnos adelante de esta indignante crisis que no ha sido provocada por otros que por sus amigos y cómplices, esos que se niegan a denunciar, que evitan que comparezcan en el Congreso para declarar, que evitan que sean imputados por la justicia y que protegen a costa de lo que sea, con tal de seguir manteniendo sus privilegios, sus corruptelas y sus estafas.
Muchos miembros del gobierno ya han demostrado sobradamente que son incapaces de llevar a término con éxito su gestión, empezando por el propio presidente. Este ya sólo se limita a esperar que alguien en Europa le diga lo que hay que hacer y que también ese alguien decida ayudarnos o no. Nos insultan a diario, nos desprecian, nos maltratan, nos mienten y nos engañan.
Pero ya lo último era oir a una diputada que no ha trabajado en su vida, que no sabe lo que es ganarse el pan con su esfuerzo, que tiene un padre corrupto por los cuatro costados, y que ha vivido y vive del cuento desde que nació, oirla digo decirnos a todos nosotros, pobres trabajadores que intentamos ganarnos el pan con nuestro sudor y nuestro sacrificio, decirnos que nos tenemos que joder y pasar hambre cuando perdamos nuestros derechos y prestaciones sociales.
Ya no podemos continuar así, y lo único que podemos hacer, exceptuando la violencia por supuesto, es decirles a ellos los mismo.
Sí, ¡¡¡QUE SE JODAN!!!. Que se jodan y que nos neguemos a pagar impuestos, que nos neguemos a consumir, que nos neguemos a poner nuestro dinero en los bancos, que nos neguemos en fin a cualquier cosa que pueda contribuir en lo más mínimo a que ellos sigan en el poder despreciándonos e insultándonos cada día.
¡¡¡¡ QUE SE JODAN!!!
lunes, 9 de julio de 2012
Cerrado por derribo
Qué maravillosa la canción de cuyo título me he apropiado para este post, un gran tema de Sabina que nos habla de un corazón cerrado por derribo, una gran historia.
Nada que ver con la triste historia que estamos viviendo en nuestro país y con la ingente cantidad de dramáticos días que viven muchas, muchísimas personas y familias a lo largo y ancho de nuestra querida España.
Todos sabemos y podemos estar más o menos de acuerdo, pero sabemos sin duda que el señor Zapatero perdió los papeles en los últimos años de legislatura y que se le fue la olla, no sabemos a dónde pero algo se le fue. Sí es cierto, pero lo que es más cierto es que desde que los populares ganaron el gobierno de muchas autonomías, pero sobre todo desde que obtuvieron la mayoría absoluta en el estado, las cosas no es que se hayan hecho mal, es que simplemente nos han masacrado.
Yo no sé si el señor Rajoy era tan inocente o tan corto de miras como para creerse de verdad que con su sola llegada al gobierno los mercados y los especuladores se iban a poner a sus pies y todo iba a comenzar a ir como la seda. Si de verdad se lo creía es que es muy ignorante e inepto, y si sabía la verdad es que es muy mentiroso. En cualquiera de los dos casos, es una indecencia su comportamiento, el de antes y el de ahora.
Eso sí, es como todos esos directivos y dirigentes que corren raudos cuando se van a repartir medallas y parabienes para estar en primera fila, caso de la selección de fútbol o del famoso Códice Calixtino, y se esconden cobardemente cuando hay que asumir responsabilidades por desastres y cosas mal hechas, como los incendios de Valencia.
Es un presidente muy por encima de sus posibilidades y en breve conseguirá que tengamos que colgar en algún lugar de los Pirineos un cartel que dirá, "España, cerrado por derribo".
Nada que ver con la triste historia que estamos viviendo en nuestro país y con la ingente cantidad de dramáticos días que viven muchas, muchísimas personas y familias a lo largo y ancho de nuestra querida España.
Todos sabemos y podemos estar más o menos de acuerdo, pero sabemos sin duda que el señor Zapatero perdió los papeles en los últimos años de legislatura y que se le fue la olla, no sabemos a dónde pero algo se le fue. Sí es cierto, pero lo que es más cierto es que desde que los populares ganaron el gobierno de muchas autonomías, pero sobre todo desde que obtuvieron la mayoría absoluta en el estado, las cosas no es que se hayan hecho mal, es que simplemente nos han masacrado.
Yo no sé si el señor Rajoy era tan inocente o tan corto de miras como para creerse de verdad que con su sola llegada al gobierno los mercados y los especuladores se iban a poner a sus pies y todo iba a comenzar a ir como la seda. Si de verdad se lo creía es que es muy ignorante e inepto, y si sabía la verdad es que es muy mentiroso. En cualquiera de los dos casos, es una indecencia su comportamiento, el de antes y el de ahora.
Eso sí, es como todos esos directivos y dirigentes que corren raudos cuando se van a repartir medallas y parabienes para estar en primera fila, caso de la selección de fútbol o del famoso Códice Calixtino, y se esconden cobardemente cuando hay que asumir responsabilidades por desastres y cosas mal hechas, como los incendios de Valencia.
Es un presidente muy por encima de sus posibilidades y en breve conseguirá que tengamos que colgar en algún lugar de los Pirineos un cartel que dirá, "España, cerrado por derribo".
lunes, 2 de julio de 2012
Vendo mi conciencia
Para algunos a los que ya nos queda poco por vender, el poner la conciencia en venta sería el paso previo a intentar vender el alma al diablo, pero según como se van desarrollando las cosas, no digo yo que tenga que llegar a ese extremo no tardando mucho tiempo, porque si lo de la conciencia no funciona, ya no me quedaría más que el último cartucho, la venta de mi alma al diablo y la condenación eterna a los fuegos del infierno. Claro que pensándolo bien, igual los fuegos del infierno se han exagerado demasiado y no son tan malos como el transitar por el infierno en vida que supone la vida actual.
Uno, que después de años y años de trabajo y de generar y vender ideas, proyectos, diseñar y poner en marcha algunas empresas y algunas unidades de negocio en otras empresas de mayor tamaño, en fin pensando y vendiendo proyectos, productos e ideas para los demás, llega un buen día que se encuentra con una mano delante y otra detrás. ¿La causa?, parece que muy sencilla a primera vista y que se podría resumir en dos apartados fundamentales.
El primero de los dos, haber tenido la mala suerte, muy mala suerte diría yo, de haberme tropezado con unos cuantos jefes bastante chorizos en mi trayectoria profesional en la cual, cuanto más intentaba hacer las cosas bien, más me puteaban. Así uno tras otro, con alguna honrosa y agradable excepción, hasta el último de ellos, un político de alto nivel en su mundo, reconvertido a gestor en la empresa privada y profesor universitario para más inri. Realmente no puedo hablar de su capacidad política ni de sus dotes como docente ya que ambas facetas no las he conocido en primera persona, pero si son como su capacidad de gestión de empresa, que sí que he conocido y sufrido en primerísima persona, digamos que su nota sería un...... "cero con cinco (0,5)", y esas décimas se las daría porque soy generoso. Pero eso sí, su capacidad para joder al prójimo, entre los cuales me encontraba yo, era más que sobresaliente, y así me jodió la vida con premeditación y buena planificación.
El segundo apartado es que, después de haber pasado la vida vendiendo de todo, me he dado cuenta de que nunca me he vendido a mi mismo, grave error en el mundo actual en el que cuenta mucho más para tu desarrollo profesional, que dediques mucho más tiempo a venderte que a trabajar. Eso es lo que hace todo el mundo y yo, ingenuo de mi he hecho justo lo contrario, trabajar y trabajar sin dedicar ni un minuto a venderme, pensando muy ingenuamente que el buen trabajo realizado sería siempre la mejor tarjeta de visita de uno mismo y la mejor herramienta de venta de uno mismo. Pero no, no es así.
He intentado ahora venderme para reorientar mi carrera profesional, pero parece ser que el vender conocimientos, experiencia, honradez, profesionalidad, buen hacer, etc, etc, etc, no está hoy día valorado o no es lo que hace falta tener para conseguir una digna reubicación profesional. Por ello he pensado que no me queda más remedio que vender mi conciencia. Creo sinceramente que es un gran producto a vender, más que nada por la enorme escasez de conciencia que existe hoy en día en todos los ámbitos de la vida, pues es difícil encontrar a alguna persona responsable, que piense un poco en el prójimo y no en sí mismo, y que sea capaz de ser solidario. Por tanto como hay muchos millones de personas sin conciencia, o por lo menos que demuestran con sus actos que no la tienen, creo que la oportunidad para ellos es única.
Puedo asegurar que está limpia de momento y por lo tanto cotiza a precio alto, pero aseguro que quién me la compre se encontrará tremendamente a gusto consigo mismo. ¿Alguna oferta?. Espero.
Uno, que después de años y años de trabajo y de generar y vender ideas, proyectos, diseñar y poner en marcha algunas empresas y algunas unidades de negocio en otras empresas de mayor tamaño, en fin pensando y vendiendo proyectos, productos e ideas para los demás, llega un buen día que se encuentra con una mano delante y otra detrás. ¿La causa?, parece que muy sencilla a primera vista y que se podría resumir en dos apartados fundamentales.
El primero de los dos, haber tenido la mala suerte, muy mala suerte diría yo, de haberme tropezado con unos cuantos jefes bastante chorizos en mi trayectoria profesional en la cual, cuanto más intentaba hacer las cosas bien, más me puteaban. Así uno tras otro, con alguna honrosa y agradable excepción, hasta el último de ellos, un político de alto nivel en su mundo, reconvertido a gestor en la empresa privada y profesor universitario para más inri. Realmente no puedo hablar de su capacidad política ni de sus dotes como docente ya que ambas facetas no las he conocido en primera persona, pero si son como su capacidad de gestión de empresa, que sí que he conocido y sufrido en primerísima persona, digamos que su nota sería un...... "cero con cinco (0,5)", y esas décimas se las daría porque soy generoso. Pero eso sí, su capacidad para joder al prójimo, entre los cuales me encontraba yo, era más que sobresaliente, y así me jodió la vida con premeditación y buena planificación.
El segundo apartado es que, después de haber pasado la vida vendiendo de todo, me he dado cuenta de que nunca me he vendido a mi mismo, grave error en el mundo actual en el que cuenta mucho más para tu desarrollo profesional, que dediques mucho más tiempo a venderte que a trabajar. Eso es lo que hace todo el mundo y yo, ingenuo de mi he hecho justo lo contrario, trabajar y trabajar sin dedicar ni un minuto a venderme, pensando muy ingenuamente que el buen trabajo realizado sería siempre la mejor tarjeta de visita de uno mismo y la mejor herramienta de venta de uno mismo. Pero no, no es así.
He intentado ahora venderme para reorientar mi carrera profesional, pero parece ser que el vender conocimientos, experiencia, honradez, profesionalidad, buen hacer, etc, etc, etc, no está hoy día valorado o no es lo que hace falta tener para conseguir una digna reubicación profesional. Por ello he pensado que no me queda más remedio que vender mi conciencia. Creo sinceramente que es un gran producto a vender, más que nada por la enorme escasez de conciencia que existe hoy en día en todos los ámbitos de la vida, pues es difícil encontrar a alguna persona responsable, que piense un poco en el prójimo y no en sí mismo, y que sea capaz de ser solidario. Por tanto como hay muchos millones de personas sin conciencia, o por lo menos que demuestran con sus actos que no la tienen, creo que la oportunidad para ellos es única.
Puedo asegurar que está limpia de momento y por lo tanto cotiza a precio alto, pero aseguro que quién me la compre se encontrará tremendamente a gusto consigo mismo. ¿Alguna oferta?. Espero.
jueves, 28 de junio de 2012
Se argumenta según lo que se es
Recuerdo cuando éramos niños y hacíamos las típicas trastadas infantiles, o sacábamos malas notas, porque se diga lo que se diga, todos alguna vez hemos sacado malas notas. Aquellos argumentos que utilizábamos tan típicos como absurdos entre los que se encontraba el de "el profesor/a me tiene manía", "sólo me faltaba de estudiar un tema para el examen y es el que ha caído", "yo no he sido", "yo no quería hacerlo pero me han obligado", "la culpa es de fulanito", etc, etc.
Cientos de argumentos y excusas a cada cuál más peregrina, con un único objetivo, vernos liberados de las culpas que sin ninguna duda eran nuestras, y así evitar los posibles castigos, broncas o consecuencias negativas por parte de nuestros padres, profesores, o quien quiera que fuera el descubridor de nuestras "cagadas" conscientes o inconscientes.
Algunas veces nuestros mayores con una paciencia y benevolencia infinitas, hacían como que nos creían, otras en cambio esas excusas aún hacían que se pusiera la cosa peor, pero siempre en cualquier caso, al final nos lanzaban la típica parrafada de "te tienes que hacer responsable de tus actos", porque si no no llegaras a ningún lado.
Pues bien, yo no sé si a los actuales responsables políticos, a los actuales banqueros, a los actuales empresarios y en fin a los que ahora mismo mandan y dirigen nuestra sociedad, no les dijeron nunca esta frase o es que no fueron capaces de asimilarla, porque viendo lo que hacen y lo que dicen, cuesta entender que hayan llegado a donde han llegado, o quizás y en el peor de los pensamientos, han llegado donde han llegado precisamente por eso, por no ser nunca culpables de nada ni responsables de nada. Por muy mal que lo hagan, por muy gorda que sea la cagada de turno, siempre, siempre existe otro a quién echarle la culpa de sus desatinos, ya sea el rival político, el anterior gobernante, la prima del quinto o la mujer del amigo de la cuñada del vecino de Flanagan. Ellos nunca son culpables, y mientras sigamos en manos de personas que nunca se consideran culpables de nada, seguiremos padeciendo sus desatinos y sus errores, y lo que es peor, seguiremos siendo nosotros, el pueblo llano, los que paguemos por ello y suframos las consecuencias.
Porque ellos, los que de verdad tiene la culpa y argumentan como lo que son, osea unos cobardes mentirosos, siempre van a encontrar la forma de escurrir el bulto y marcharse sin ninguna pena ni condena.
Cientos de argumentos y excusas a cada cuál más peregrina, con un único objetivo, vernos liberados de las culpas que sin ninguna duda eran nuestras, y así evitar los posibles castigos, broncas o consecuencias negativas por parte de nuestros padres, profesores, o quien quiera que fuera el descubridor de nuestras "cagadas" conscientes o inconscientes.
Algunas veces nuestros mayores con una paciencia y benevolencia infinitas, hacían como que nos creían, otras en cambio esas excusas aún hacían que se pusiera la cosa peor, pero siempre en cualquier caso, al final nos lanzaban la típica parrafada de "te tienes que hacer responsable de tus actos", porque si no no llegaras a ningún lado.
Pues bien, yo no sé si a los actuales responsables políticos, a los actuales banqueros, a los actuales empresarios y en fin a los que ahora mismo mandan y dirigen nuestra sociedad, no les dijeron nunca esta frase o es que no fueron capaces de asimilarla, porque viendo lo que hacen y lo que dicen, cuesta entender que hayan llegado a donde han llegado, o quizás y en el peor de los pensamientos, han llegado donde han llegado precisamente por eso, por no ser nunca culpables de nada ni responsables de nada. Por muy mal que lo hagan, por muy gorda que sea la cagada de turno, siempre, siempre existe otro a quién echarle la culpa de sus desatinos, ya sea el rival político, el anterior gobernante, la prima del quinto o la mujer del amigo de la cuñada del vecino de Flanagan. Ellos nunca son culpables, y mientras sigamos en manos de personas que nunca se consideran culpables de nada, seguiremos padeciendo sus desatinos y sus errores, y lo que es peor, seguiremos siendo nosotros, el pueblo llano, los que paguemos por ello y suframos las consecuencias.
Porque ellos, los que de verdad tiene la culpa y argumentan como lo que son, osea unos cobardes mentirosos, siempre van a encontrar la forma de escurrir el bulto y marcharse sin ninguna pena ni condena.
lunes, 18 de junio de 2012
Esta prima no es mía
Es lo que diría nuestro presidente de gobierno, o mejor dicho lo que parece decir cada día, "esa prima no es mía". Entonces ¿de quién es? nos preguntamos.
Desde que vociferaban en la oposición los populares no han hecho otra cosa que destruir todo lo que se les ponía por delante. Debemos acordarnos de las palabras de Soraya cuando dijo aquello de "la prima de riesgo en España se llama José Luis Rodriguez Zapatero", lo dijo con todas y cada una de las letras y eso que por aquel entonces la prima rondaba los 400 puntos. Para el Sr. Aznar en sus variados rebuznos de por entonces, España estaba quebrada, poco menos que para ponerla en un top manta o en un mercadillo de esos callejeros de artículos desahuciados de segunda, tercera o cuarta mano. No debemos olvidar tampoco la gran frase de Montoro cuando le dijo a una diputada canaria "que se hunda España, que ya la levantaremos nosotros".
Bien, nos decía el Sr. Rajoy que en cuanto Zapatero saliera del gobierno y entrara él, la confianza volvería por arte de magia, y los mercados empezarían a invertir y a traer dinero a nuestro país.
Pero las cosas no parecían darle la razón, la bolsa seguía bajando y mucho, y la prima subiendo y también mucho. En aras de seguir con el discurso de "esta prima no es mía", se culpó inicialmente a la herencia recibida, asumiendo que Zapatero seguía teniendo una "larga mano". Después se empezó a culpar a otros menos afortunados como los griegos, mientras aquí cerquita nos estallaban dos perlas populares: el déficit oculto de Madrid y Valencia y el inmenso agujero de Bankia. Ante el déficit, se dijo que no tenía importancia, después de haber bramado por los puntos de déficit anteriores, y ante lo de Bankia, bueno eso es otro cantar, pero fundamentalmente silencio y ocultación. Claro, ambos temas eran culpa de los suyos y no convenía airearlos lo más mínimo.
Se ha seguido culpando a Grecia hasta ayer mismo, cuando los pobres griegos han vuelto a elegir, presas del miedo que les han metido en el cuerpo los "demócratas europeos", a aquellos que se encargaron de llevar el país a la ruina y de engañar a Europa para meterse en el Euro. Esos que eran muy malos por haber engañado, ahora eran buenos por querer seguir engañando, pero esta vez no a Europa, sino a sus propios conciudadanos.
En fin que llegados a este punto, la prima está en niveles jamás conocidos, la bolsa bajando y Rajoy y su gente con la misma canción: "esta prima no es mía".
Desde que vociferaban en la oposición los populares no han hecho otra cosa que destruir todo lo que se les ponía por delante. Debemos acordarnos de las palabras de Soraya cuando dijo aquello de "la prima de riesgo en España se llama José Luis Rodriguez Zapatero", lo dijo con todas y cada una de las letras y eso que por aquel entonces la prima rondaba los 400 puntos. Para el Sr. Aznar en sus variados rebuznos de por entonces, España estaba quebrada, poco menos que para ponerla en un top manta o en un mercadillo de esos callejeros de artículos desahuciados de segunda, tercera o cuarta mano. No debemos olvidar tampoco la gran frase de Montoro cuando le dijo a una diputada canaria "que se hunda España, que ya la levantaremos nosotros".
Bien, nos decía el Sr. Rajoy que en cuanto Zapatero saliera del gobierno y entrara él, la confianza volvería por arte de magia, y los mercados empezarían a invertir y a traer dinero a nuestro país.
Pero las cosas no parecían darle la razón, la bolsa seguía bajando y mucho, y la prima subiendo y también mucho. En aras de seguir con el discurso de "esta prima no es mía", se culpó inicialmente a la herencia recibida, asumiendo que Zapatero seguía teniendo una "larga mano". Después se empezó a culpar a otros menos afortunados como los griegos, mientras aquí cerquita nos estallaban dos perlas populares: el déficit oculto de Madrid y Valencia y el inmenso agujero de Bankia. Ante el déficit, se dijo que no tenía importancia, después de haber bramado por los puntos de déficit anteriores, y ante lo de Bankia, bueno eso es otro cantar, pero fundamentalmente silencio y ocultación. Claro, ambos temas eran culpa de los suyos y no convenía airearlos lo más mínimo.
Se ha seguido culpando a Grecia hasta ayer mismo, cuando los pobres griegos han vuelto a elegir, presas del miedo que les han metido en el cuerpo los "demócratas europeos", a aquellos que se encargaron de llevar el país a la ruina y de engañar a Europa para meterse en el Euro. Esos que eran muy malos por haber engañado, ahora eran buenos por querer seguir engañando, pero esta vez no a Europa, sino a sus propios conciudadanos.
En fin que llegados a este punto, la prima está en niveles jamás conocidos, la bolsa bajando y Rajoy y su gente con la misma canción: "esta prima no es mía".
martes, 12 de junio de 2012
Vaya pelotas
Pues sí, vaya pelotas que juega el impresionante Nadal, de derechas, de revés, liftadas, de saque, el chaval todo lo hace bien, extremadamente bien y además y lo que es más importante, sin darse nunca el más mínimo autobombo que se dan otros. Es el mejor, lo viene demostrando desde hace mucho años, y jamás se lo he oído decir a él. El chaval siempre habla de trabajo, de buen hacer y de lo buenos que son sus rivales. Digno de alabanza al igual que ese otro genio llamado Iniesta. Otro figurón que jamás dice una palabra más alta que otra, que jamás se da importancia y que es lo mejor que tenemos en la selección.
Cómo se nota que los que son buenos de verdad, los que son privilegiados en su tarea y triunfan porque son mejores que los demás, no necesitan egoísmos ni autosuficiencias.
Igualito que la casta de políticos, banqueros, empresarios, jueces, tertulianos, periodistas y demás ralea que se ha adueñado de nuestro país en los últimos años. Estos no juegan pelotas, estos tienen unas pelotas que se las pisan. Miremos a donde miremos se le ponen a uno los pelos de punta, pues no se ven más que chorizos, corruptos, mentirosos, ignorantes y deficientes que además se creen que son muy buenos y se lo repiten a sí mismos una y otra vez, pensando que con eso sus neuronas van a ser tocadas por la varita mágica y se van a convertir en sabedores de algo.
Estamos gobernados por unos políticos cortos de miras y aún más cortos de sapiencia, y cuyo único y exclusivo objetivo es repartirse el poder y los dineros, mientras se dedican a jodernos a los demás. Además se les ha añadido una generación de banqueros a los que les gusta más el dinero ajeno que a un niño un pirulí, y que se han dedicado a saquear todo aquello que ha caído en sus manos.
Y qué decir de los empresarios, viendo como hemos visto que tenían de máximo representante a un señor que, mientras negociaba convenios para bajar salarios y despedir más fácilmente, se dedicaba a quebrar y expoliar empresas, y de paso llevarse la pasta bien lejos por si acaso.
Y a toda esta jauría se les han unido en vista de la situación algunos insignes miembros de la cosa judicial, con su máximo jefe a la cabeza, periodistas y tertulianos varios, y toda una legión de piratas chupópteros y aduladores, cuya única consigna en esta vida es "ganarse el pan con el sudor del de enfrente".
Qué pelotas tienen, si algún día pasa algo grave e irreparable, yo al menos no me sorprenderé.
Cómo se nota que los que son buenos de verdad, los que son privilegiados en su tarea y triunfan porque son mejores que los demás, no necesitan egoísmos ni autosuficiencias.
Igualito que la casta de políticos, banqueros, empresarios, jueces, tertulianos, periodistas y demás ralea que se ha adueñado de nuestro país en los últimos años. Estos no juegan pelotas, estos tienen unas pelotas que se las pisan. Miremos a donde miremos se le ponen a uno los pelos de punta, pues no se ven más que chorizos, corruptos, mentirosos, ignorantes y deficientes que además se creen que son muy buenos y se lo repiten a sí mismos una y otra vez, pensando que con eso sus neuronas van a ser tocadas por la varita mágica y se van a convertir en sabedores de algo.
Estamos gobernados por unos políticos cortos de miras y aún más cortos de sapiencia, y cuyo único y exclusivo objetivo es repartirse el poder y los dineros, mientras se dedican a jodernos a los demás. Además se les ha añadido una generación de banqueros a los que les gusta más el dinero ajeno que a un niño un pirulí, y que se han dedicado a saquear todo aquello que ha caído en sus manos.
Y qué decir de los empresarios, viendo como hemos visto que tenían de máximo representante a un señor que, mientras negociaba convenios para bajar salarios y despedir más fácilmente, se dedicaba a quebrar y expoliar empresas, y de paso llevarse la pasta bien lejos por si acaso.
Y a toda esta jauría se les han unido en vista de la situación algunos insignes miembros de la cosa judicial, con su máximo jefe a la cabeza, periodistas y tertulianos varios, y toda una legión de piratas chupópteros y aduladores, cuya única consigna en esta vida es "ganarse el pan con el sudor del de enfrente".
Qué pelotas tienen, si algún día pasa algo grave e irreparable, yo al menos no me sorprenderé.
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